Una presentación que sorprendió en la entrega de merienda
Durante la tradicional fiesta patronal del Señor de Choquekillca en Ollantaytambo, la gastronomía volvió a convertirse en una expresión de identidad, comunidad y celebración.
Como parte de la entrega de merienda, distintos participantes presentaron platos tradicionales llenos de historia y simbolismo. Cada preparación mantenía viva la esencia de una costumbre que forma parte del corazón cultural del pueblo.
Sin embargo, uno de los momentos que más llamó la atención fue la propuesta presentada por el chef de Watya.
La representación de una Watya en miniatura
Inspirado en la ancestral técnica andina de cocción bajo tierra, el chef presentó una representación de una “watya” en formato miniatura, elaborada cuidadosamente dentro de un plato.
La propuesta reinterpretaba visualmente el horno tradicional de tierra utilizado para cocinar papas y otros ingredientes andinos, transformándolo en una pieza gastronómica contemporánea sin perder su conexión cultural.
El nivel de detalle, la creatividad y la manera de representar una tradición ancestral sorprendieron a los asistentes, generando admiración entre los presentes durante la celebración.
Una tradición que une a la comunidad
Las distintas presentaciones compartían un elemento en común: el respeto por la tradición.
Muchos participantes mantuvieron las formas y estilos tradicionales que históricamente acompañan esta festividad, demostrando que la cocina sigue siendo una parte esencial de la identidad cultural de Ollantaytambo.
Los platos, organizados cuidadosamente formando una cruz, creaban una imagen profundamente simbólica y visualmente impactante, reflejando la unión entre fe, comunidad y gastronomía.
Gastronomía que honra el pasado y mira al futuro
En Watya creemos que la innovación gastronómica no significa alejarse de las raíces, sino encontrar nuevas formas de valorar y transmitir las tradiciones.
La participación en celebraciones como la fiesta del Señor de Choquekillca representa una oportunidad para rendir homenaje a la cultura andina y compartirla desde una mirada contemporánea.
Cada creación nace del respeto por la historia, el territorio y las costumbres que continúan dando identidad al Valle Sagrado.